a. Fotografías antes y después
Una de las formas más efectivas de documentar un trabajo es tomar fotografías antes y después de realizarlo. Esto es especialmente útil en oficios como la jardinería y el paisajismo, donde los cambios visuales son evidentes. Para trabajos más técnicos, como la plomería o la electricidad, las fotografías pueden mostrar el estado inicial del problema y la solución aplicada.
b. Descripciones detalladas
Además de las imágenes, es importante incluir descripciones escritas que expliquen el trabajo realizado. Esto puede incluir:
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El problema identificado.
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Los materiales utilizados.
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Las herramientas empleadas.
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El tiempo invertido.
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Cualquier observación relevante.
Por ejemplo, un jardinero puede documentar: «Se retiraron malezas y se podaron arbustos en el jardín frontal. Se aplicó fertilizante orgánico y se plantaron nuevas flores de temporada. Tiempo estimado: 4 horas.»
c. Uso de aplicaciones y software
Hoy en día, existen aplicaciones y software diseñados específicamente para documentar trabajos. Estas herramientas permiten organizar fotografías, agregar notas, crear informes y hasta compartir la información con los clientes de manera profesional. Algunas opciones populares incluyen:
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Google Drive : Para almacenar y compartir archivos.
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Evernote: Para tomar notas y organizar información.
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Jobber: Específicas para la gestión de proyectos y trabajos en oficios.
d. Consentimiento del cliente
Antes de documentar cualquier trabajo, es importante obtener el consentimiento del cliente, especialmente si se planea utilizar las imágenes o información para fines promocionales. Un acuerdo simple por escrito puede evitar problemas legales en el futuro.